Hay que Desarrollar la Marca Panamá

Por Annie Young J.

LA PRENSA

17/09/2014 – ¿Cuál es la marca Panamá? ¿Con qué nos identifican internacionalmente? En realidad, yo no lo tengo muy claro. Cada cinco años cambiamos la marca y el producto Panamá se diluye con las mariposas, los negocios abiertos, las rutas por descubrir y algunos eslóganes con poco sentido.

Hay quienes piensan que este país es un destino de convenciones, compras y casinos. Y muchos estamos convencidos de que tiene mucho potencial para convertirse en el mejor destino leisure de Centroamérica. Y que, a través de ese segmento, podría atraer a muchos viajeros de incentivo, quienes gastan más sin bajar las tarifas hoteleras, manteniendo un producto de calidad.

Cuando el destino esté posicionado y tengamos un centro de convenciones decente, entonces podríamos promover convenciones y congresos que se planifican con varios años de anticipación. Sin embargo, si no tenemos claro hacia dónde queremos ir, será muy difícil promover al país en el extranjero y seguiremos, como empresa privada, apostando a una industria que no termina de arrancar.

Converso con mis colegas de diversos sectores (hoteleros, turoperadores, arrendadores de autos, etc.) y todos coincidimos en que nos hace falta una campaña sostenida y agresiva de promoción internacional. Sin embargo, aunque se trabaja muy fuerte para lograr este propósito, en conjunto con la Autoridad de Turismo de Panamá, los representantes de los sectores mencionados nos tenemos que unir y crear, con urgencia, una marca Panamá, que no confunda al comprador y nos identifique como país.

He seguido de cerca el éxito de la marca Perú y he visto cómo, en conjunto con la empresa privada, se ha sabido promover el país involucrando diversos sectores: gastronomía, ciencia, cultura, naturaleza y moda. Es decir, ellos promueven a Perú como una marca en la que diversos actores impulsan el destino para atraer a turistas con intereses diversos, y tienen mucho éxito.

Los destinos que saben explotar su marca de manera sostenida, son los que ven frutos en su inversión a largo plazo. Marcas como “I Love New York” y “Pure” de Nueva Zelanda son ejemplos de campañas poco tradicionales, pero que se mantienen en las mentes de los consumidores, no importa si hay cambios de administración. En Panamá podemos desarrollar una que involucre muchos aspectos. Tenemos una historia fascinante, acceso a la ciencia y tecnología, excelente gastronomía y un producto turístico completo: convenciones, incentivos y, por supuesto, turismo histórico, étnico y de naturaleza.

Nos toca a todos los involucrados trabajar de la mano para entender nuestro producto y desarrollar la mejor marca que nos identifique como país. No solo somos convenciones, compras, casinos y un Canal. ¡Somos mucho más!

Capacitación de guías de turismo, una necesidad

Annie Young J.

opinion@prensa.com

25/07/2014 – Los guías de turismo son muchas veces la cara de Panamá, ya que orientan e informan al turista sobre nuestro patrimonio cultural, natural e histórico. Este grupo tan especial de profesionales contribuye a la economía del país de gran manera, pues brinda servicios de asistencia, define algunos procedimientos de las empresas en las que trabaja y apoya a la industria, con seguridad al turista y protección de los recursos.

¿Qué pasa en Panamá con los guías? En la actualidad no existe una acreditación o diplomado para su formación, no se cuenta con un directorio de profesionales en la industria ni se dictan cursos para capacitarlos en interpretación, liderazgo, ética y conocimiento. Sin embargo, en Panamá la industria del turismo –igual que en Costa Rica– será incluida en los temas a tratar como política de Estado.

Durante la temporada alta (de noviembre a mayo) es más palpable la necesidad de capacitar a nuevos guías. Las empresas tour operadoras, los hoteles y afines pasan trabajo para garantizar servicios de calidad que involucren la participación de estos profesionales.

En la temporada esas empresas y otras afines tienen grandes dificultades para garantizar los servicios que involucran a los guías. En todo el engranaje de esta industria, los guías son un eje fundamental, pues participan en los circuitos turísticos, en los grupos educacionales, etc., que son necesarios para impulsar un destino emergente como Panamá.

Pienso en Costa Rica, Chile y Perú, donde he tenido la oportunidad de participar en giras con guías capacitados, y la experiencia ha sido extraordinaria e inolvidable. Ellos reciben formación y certificación en programas estatales, en los que la empresa privada y el Gobierno han trabajado de la mano para el éxito del turismo en sus países. Me toca, entonces, comparar lo anterior con la práctica local y me entristece, pues no tenemos suficiente gente capacitada para ese trabajo. Hoy día las buenas experiencias son un lujo en el turismo, y esto muchas veces depende de terceras personas.

Definitivamente, todos los que trabajamos en este ámbito apostamos a un crecimiento sostenido. Sin embargo, urge la colaboración del Estado y de la empresa privada para garantizar la calidad y cantidad de guías para el desarrollo de nuestra industria.

El deseo de muchos empresarios, a los que nos toca instruir por nuestra propia cuenta, es que se desarrolle, con la ayuda de las instituciones gubernamentales un programa sostenible de capacitación y certificación de guías de sitio y patrimoniales. Ellos son necesarios no solo en la ciudad de Panamá, sino en el interior de la República, en donde muchos turistas esperan recibir mayor información, pero no hay quien se las proporcione.